Es un hotel donde se puede descansar, ejercitar, ir a la alberca y pasar un rato agradable. Los cuartos están muy amplio, limpios y cómodos. Todo está remodelado. Algo que me gustó mucho es que los escusados son altos lo cual ayuda mucho a las personas de la tercera edad como mi mamá. El baño es amplio y tiene regadera sin tina lo cual también es excelente para aquellos con poca movilidad en sus piernas. El desayuno es continental, no hay platillos calientes, es muy básico en lo que ofrece pero sí te armas de buenos alimentos para empezar el día. El área es segura. El staff es agradable y servicial salvo un recepcionista que no sonríe, tiene como mala actitud, pero saca su trabajo si le pides algo. Definitivamente recomiendo este hotel.